Niña

viernes, 25 de abril de 2008

Anoche te soñé de nuevo niña,
Infantil morena sucia y desaliñada
Tal como te conocí, ofreciendo tu cuerpo
Al mejor postor, ni siquiera eres adolecente
Y ya nadie quiere contigo
Perdida en las drogas y borracha,
Aun recuerdas esos pequeños instantes
En que tu infancia fue de verdad
En la que fue realidad
Recuerdas las muñecas, recuerdas tus amigos,
Y tú ángel derrama lagrimas de cristal
Mientras ofreces tu cuerpo al mejor postor
Y nadie quiere con vos

Morena que ofreces variedad
Que nadie desea contigo
Donde, donde estas Dios, detrás
Mía y no hago nada
Donde y cuando me asignarás mi misión
Feliz de verte, triste canción.

Al anciano que no pregunte su Nombre

Ayer perdí más de la mitad de mi vida;
en soledad, la vejez me ha encontrado.
Tu partida, mi guitarra ha desafinado
y al amanecer olvide tu ausencia,
abrazando la fría mañana.

Hoy,
mi voz de anciano no encontré
en nuestro lugar reservado
para pedir a la gente una mano
una limosna,
una moneda,
el pan para comer,
para vivir,
para aliviar tu angustia
por mi mañana con tu ausencia.


Padre, mi voz no sonó,
simplemente no salió de mí
trate y trate,
pero la garganta estaba vacía
aun y cuando mi corazón rebosaba
de dolor y llanto

al menos una vez
quise decir te amo
pero en tu partida no me dejaste
gritar para alabar tu amor

en la calle no podía entonar tu canto
Amada mía, quizá nunca te lo dije,
pero te amo, y fuiste mi único amor.

Las limosnas hoy no recogí
para alimentar tus aves de corral
y con ello aliviar tu dolor
de la mendicidad austera
de los años últimos de nuestro amor.

Mi guitarra no canta ya
mi vos desafinada no recuerda
canto alguno
no recuerda mi cuerpo
ni como respirar sin ti.

El día de tu partida
la lluvia no bañó a Bogotá
y con esas gotas disimular
en la calle el dolor de tu adiós
y dejar caer las lagrimas sin parar.

Siempre pude disimular
el dolor
y el hambre,
el frío
y la soledad
pero hoy las lagrimas brotan a mi alrededor

A los jóvenes que ríen los envidio hoy
no por la risa
sino por la compañera que recuerdo
con su alegría y amor
que en la calle gris solo me dejo.

El asfalto de las avenidas
me recuerda el tiempo primero
al recibir el pan nuestro
de cada día, en la calles de mi señor

Sin título

Por qué he de titular siempre
si un título al igual que un nombre no significan nada
o es el nombre o el ser
cual será,
el nombre queda
mas el ser perece
Quien es mas importante
si aquel que con su nombre sella la vida
o al que la vida sella en un instante.

A los años ochenta

Hoy recuerdo a los muertos
que no murieron, a aquellos
que viven dentro de mí
Sin espantarme, solo recordando
Que estoy en deuda con vos
Que me amaron, que los amo
Muertos igual que vivos
Como ejemplo constate de mi perdición
Muertos les pido perdón

Compas

Por que he de morir hoy,
Si quiero vivir.
Quien me matará, vos
O Franco, Stalin, Pinochet o la secreta
Quien me causará dolor,
Vos muerte o la vida misma.
Esa que me tortura como la Guardia a los compas
A esos que vieron morir a sus crias desde el balcón
O como los muchachos, esos de olivo con insignias
Campesinos como vos y yo, que se los llevo la jura
Para que aprendieran a morir como hombres
En la boca del fusil de aquel que hoy no conocí.

Stephania

Niña de cabellos negros como la noche
Tu rostro refleja la tristeza de ser
De mentir, de fingir, de hacer lo que se te ordena
A pesar de eso conozco tu corazón
Y en él, veo lo que tú no puedes decir

Niña de rostro delgado y fino,
Terso como liebano, triste como estrella
Hija de nadie, hija sin padre
La sonrisa de tu boca
es más bella que las olas del mar
Salpicadas por los mantos dorados del sol
En las tardes finitas del litoral
Sonrisa sin alegría, como huérfano con pan
Alegre por fuera, sollozando por dentro

Hoy no sé nada

Dicen que soy el de la canción de
aquel cantante español, mi favorito
del que no recuerdo el nombre,
ese el Sabina.
De cual canción, de la que mas te guste
por que a mi me gustan todas
y no solo las de él
también las tuyas.

Silencio

Hoy escuche tus palabras sin oír tu vos
hoy supe cuanto amabas a tus seres
hoy te oí decir que la amabas
que se te hizo difícil decir te amo


Hoy dijiste que eran tus hálitos de vida
que cambiabas la vida por ellos
que te regocijabas al oír reír
hoy escuche que te dolió, que tuviste
miedo, pero que encontraste paz.

Hoy escuche tu voz, sin oír tus palabras
sin oír el sonido de las mismas,
hoy querido, hoy has escuchado
la gloria celestial, la fe y el amor

Te vi gritar, sentí tu despedida
sentí tu gemir, tu chillar de dientes
pero se que ibas directo, no por tu perfección
sino por el amor del crucificado
hacia el paraíso, a ese lugar donde
tu suerte era la voluntad de aquel.


Hoy escuche como tu suerte cambiaba
por que tú lo sentías, y no sabias que era
será por que así tuvo que ser o
sería que era así, solo por eso lo era

Hoy escuche tu vos decir que llegarías
pero nunca llegaste, nunca cumpliste
te espere, y con dolor de madre
te espere y sabía lo que tu sabías, te añore

Hoy como la vida depende de un hilo
supe decir que me harás falta, que nunca
vi en ti al que eras, siempre me segué
por lo que siempre me he segado.

Soñar

Soñar que sueño con lo que deseo
soñar, es mi máximo sueño;
pues es mi ser el que esta,
lejos de mi vehículo de carne.

Despertar es mi peor pesadía, pues
me aleja de mi ser, mi cosmos
se desperdicia en la inmundicia
de la cotidianidad, del ser.

En la huida hay sueños, pues es la vía
para no recordar los recuerdos
que de tu ser quedan en mi,
Hoy te he visto otra vez.

Mi Sangre

Hoy corre libre por mis venas,
es una mezcla homogénea,
sin separación. Esta vez hasta siempre;
por que el siempre es hoy y hoy es nunca.
Hoy mis ancestros recorren mis venas,
en ellas esta la sangre Maya, la Pipíl, la Nahoa,
la sangre Aria, la Sajona, la hebrea,
hoy recorre mis venas la sangre, los genes
Bárbaros, los Sumerios y espero que los hagan
los genes Arameos.
Hoy menos que antes no comprendo las
fronteras, ni las naciones, solo comprendo
las guerras, y la muerte, la violencia, la lujuria.
Antes comprendía la vida, la paz y la felicidad,
entonces no quiero comprender la naturaleza
la supervivencia, la idolatría, a ti.
Dentro de mi ser, esta mi ser, hoy como tantos hoy,
soy el vehículo que no quise ser, pero soy.
Existe en mi, ese ser, esa bestia, que junto con el ángel
combaten a muerte día a día, y creo saber quien gana.
Mi sangre, es mi legado de siempre, de las generaciones
venideras, de las que no vinieron, por que se me olvido
la pureza del espíritu, la vida que tu me forjaste
la esperanza que me diste, ese camino sencillo,
sin azares, con amor y fulgor de alegría, hoy padre
me reconozco como lo que soy,
y soy eso que no quiero mencionar no voy a hacerlo
por que soy lo que tu no quieres,
los que los Mayas deseaban, lo que el hermano mayor
impide.
Kalajahn, sanh ya ja la tun niu ca lam
za jan del aa si for mes al adqu que du
mi haj jha kalajenz nu ity er masse
kjsad keadjdasd lsik kerd, lo [poer ças~
Æ al te im por la cxas wich te mne mas klas
kiork me la nun in o r gaeer ji o ppre askdni ni no oer kas di ghuie, los as amen.

Mis Niños

Me sangran las manos,
no de trabajo, ni por los clavos de Cristo
Sino por la pereza

Hermanitos, los veo y sueño
pero con soñar no se hace nada
las cadenas me atan a mi silla,
la silla desde donde veo pasar el mundo

Mi corazón, mi alma, mi espíritu
no me deja en paz, pero que hago
si ya me ate a la realidad creada por quien

Tristeza, dolor, pobreza
no son la contra parte
ya que felicidad, placer o riqueza
no nos hacen mejores

Hoy le reclamo al Padre
un reclamo sin sentido, pues no es el Padre
quien me forzó a esto
Quien más que yo

Yo que quise siempre compartir mi pan
y solo aprendí a ser un mezquino,
un asqueroso de la vida, un fulano de tal
que siempre quiere ser altruista

La opresión del nunca jamas,
el jamas que nunca llego,
mi tierra sangra y
que he hecho yo de tu encargo, Padre mío

Mi Duende

Con dolor parte la vida
lucha constante, apego a esta fortuna
silencio constante
vida para la vida, muerte para la muerte

Hoy es siempre, mi pequeño
Tú eres vida
prueba irrefutable de nuestra existencia,
del amor de Dios

Cuerpo encarnado
vida hasta la vida, triunfo sobre la muerte,
compañera de siempre
amiga inseparable de la existencia

Eres luz en la oscuridad, reflejo de Cristo
amor por amor
nuevos caminos por andar, risas que escuchar
un hálito de Dios

Locura

Dios, hoy volvió mi locura
quise, desee, pequé,
hice planes, una compra, una oferta...

Padre, tú que estas en los cielos;
porque me dejas aquí en la tierra,
como huérfano mal criado.

Sé que te ofendo, y eso me duele
tu junto a mi hermano, el Cristo
me dan siempre la mano

Yo, desagradecido, me confundo
mi carne es débil, tanto que se quema
Padre dame la mano

Si tú no ejerces un milagro,
con mucho dolor
creo que estoy malogrado

Repara mi alma,
llena mi corazón
dame tu amor, tu fe y tu humildad

Padre, dentro de mi locura reconozco
que eres el más grande, el único
dame la salvación, o muero

Humm

Cuanto he deseado escribir un poema
pero pienso escribir cuatro
el primero, el segundo y el cuarto,
el tercero te lo dejo a ti
para que lo escribas y me lo digas al oído
y pueda roerlo en mis entrañas
y luego decir que es mío.

Hoy soñé con dos amigas,
Ana, Maritza y Sofía
En cada una, las dos amigas
mis hermanas, las hermanas de guerra
las que dejaron sus vientres partidos
en los campos de lucha,
las que vieron derramar la sangre
de los niños inocentes
que con tu metralla dejaste esparcidos entre
los peroles de aquella noche buena.

Tan buena que los tamales se confundían
entre los cuerpos despedazados
por tu brutal hazaña,
la que te hizo héroe, la que te hizo
inmortal.
Ellas, mis amigas, oyeron
las risas de los niños que celebraban
el nacimiento de nuestro salvador.
Aquel que tú mataste con tu bala podrida
en aquel frío viernes.

Tierra Guanaca

Quiero en el cielo gritar y decir
Te amo patria mía
Lejos de ti, la soledad es como la ceguera de los tiempos
Donde las nubes transcurren como vasos vacíos

Donde cada sonrisa es solo una sonrisa,
Donde tu opinión es importante,
Pero eres extraño

Tierra mía, lejos de ti estoy
Añoro tu sabor a mar
De a poco se me olvidan los rostros
De la madre amada
Del hermano menor

De la novia soñada

Hasta al perro del presidente
Con su sonrisa de estúpido
Hasta el trabajo arduo y mal pagado

Hasta el sabor a pupusa
Hasta el sabor a comal
Hasta las amibas de las calles y sus comidas
Callejeras, que mas se puede tener en la calle

Teatros y Burdeles

Noches llenas de calor infernal
Envuelto en los aires frescos de la meditación
De la pesadumbre y del dolor

Días llenos de sol, de calor y de vos
Pensando que las notas que acompañan mi ser son esporas de vida
Después de la muerte, buscando mi alma perdida en los fragores de la guerra primera, de donde cautivo fui entregado

Sueño con vos
En el antes y el hoy
Con los sonidos que produce la nada
Con los sonidos que produce la luna
Con los cantos estelares
De galaxias distantes

Verdades y creencias
Mares típicos
Sueños despierto
Pesadillas dormido
Cual es la diferencia entre el hoy y vos

El mañana, vos y yo
Un chiste, una parodia
Solo vos y yo

Has visto el fallecimiento lírico de teatros y burdeles
Mis ojos se cierran ya y dan paso a la muerte segunda del hijo amado de Dios

Nubes Pasajeras

Nubes pasajeras, ventiscas huidizas
Mares eterno de pasión desmedida
Mezclados en silicón y carbono

Hoy en la remota madriguera
Las noches de luna se convierten en bacanales
En misas santas
En tormentas llenas de recuerdos

Recuerdos de luz
Recuerdos de llanto
En ríos de esperanza

Mujeres somnolientas con olor
A vino, uvas pasas,
Mártires del dolor
Reinas del sabor
De la tristeza princesas
De un día milenario en la memoria vacía
De un santo de madera
Que sus ojos el tiempo comió.

Entre Tamales y Pupusas

Entre tamales y pupusas
se cría el salvadoreño
que sabe amar a su mujer, a su madre y a su patria.

Entre Cafetos y Maizales
crece y aprende
a ser hombre el hombre
y la mujer a ser la digna compañera del salvadoreño

Fieros guerreros, orgullosamente salvadoreños son mis paisanos.

Entre tamales y Pupusas se cría el salvdoreño, que en su patria y en el mundo es hombre, obrero y marido sin igual.

Cafetos y maizales, guerras y terremotos forjan al macho salvadoreño que a su hembra sabe amar
Ni la miseria, ni el hambre detienen a mi patria para mostrarle al mundo entero que EL SALVADOR se escribe asi
E xito
L ucha

S angre
A mor
L ibertad
V alentía
A legría
D olor
O rgullo y mucha
R azón

Distancia

Esa que nos separa a vos y a mi
Metro, kilómetros
Océanos
Galaxias
La distancia es normal entre dos puntos
Pero no entre puntos suspensivos
El tiempo amigo de la irrealidad casi real
Tiempo relativo y subjetivo
Pero real
Tus agujas reloj
Se desplazan de acuerdo
A mi cerebro
Mi agonía no entiende
Que las agujas solo se mueven si
El sufrimiento es menor
Cuando despierte en el nuevo día
Deseo estés allí

Mi Consuelo

A pesar de ti soledad
La presencia de mi amigo
Que vive y reina
Como hijo de Dios
Es total
Jesús como alimento
Y consuelo te renueva el espíritu
Sin él
No sería más
Jesús mi señor es real
Cristo hecho palabra
Aire, agua
Amor

Quinta Casa

Infiernos vivo en el hoy de las lunas gemelas, donde el sol no calienta gracias al freón. Sueños alcanzados, miedos frustrados es mi vida sin pensar dos veces al saltar al abismo de la pasión y la lujuria, de la muerte eterna de la pasión vergonzosa del ave maría.

Gases infernales oscurecen la atmósfera de la quinta casa de la séptima luna del planeta octavo. Sentidos sin razón, estrellas fugaces que nacen en el mar de la infancia primera, de la casa de Sión.

Selenitas jugando al Dios del universo en los campos estériles de la región menor de la casa de David. Cimientos removidos de gigantes llegados de la Andrómeda mayor. Donde habita el principito de la infancia segunda, donde el amor me falló.

Pampas eternas, de garotas inconclusas, de blancos celajes en cielos amarillos de alfabetos ilegibles por el peso del tiempo en los templos del Sahara en la América menor.

Caos

Caricias sin ser descubiertas por tímidas manos
Miradas sin ser vistas
Mares sin ser navegados
Cielos sin ser pintados

Infiernos sin brasas ardientes
Desiertos congelados
Cristales esparcidos por la galaxia lejana


Acordes místicos de flautas milenarias
Tambores extraños en cueros de garza
Mujeres impensables de lunares rosa
Cuarzos descubiertos en mármoles milenarios

Razón sin sentido, muerte sin vida
Ese soy yo
Entre tú y la esfera infinita del caos universal

Moro

Nazareno

Cuentos que se cuentan de dos en dos
Chistes que se escuchan de tres en tres
A quien le importa
Mas la zorra cayó ya

Dos mil años han pasado
Y la vida cambio
Donde estoy, que no te encuentro ya

Nazareno, se que estas, allí
Donde estoy yo ¿
Dime lo tú

Dime con tu amor donde estas hoy
Si yo te tengo aquí
Por que no estas

Sereno

Sereno como el fusilado en el campo marcial,
Espero la inconfundible vos de la alegría
Que produce la muerte temprana

En el mundo mágico de amar, suena la gaita
Entonces escucho el llamado triunfal
Que me llevará hasta tu hogar

Los timbales de fuego danzante amenizan ya
Los sueños lujuriosos que llevan al Seol
Donde serán
Lo que siempre fueron


Los amigos que jamás tuve llegaran y dirán
Cuanto amor, cuanto amor, cuanto
Cuanto amor.

Y yo diré, na na na na na na na, la la la la lala
No serán los cantos de los niños
Serán los gritos míos al sentir el dolor
De la soledad eterna
De los que apagaron la fe.

Padre Nuestro

Mi padre celestial,
tú que vives en el cielo dentro de mi corazón
santifica mi nombre en el tuyo
y permíteme alcanzar tu reino,
que a mí has entregado.

Hágase tu voluntad en mí,
como siempre lo has hecho
y permíteme reconocerme en ti
para vivir como tu quieres, aquí en la tierra
y poder siempre encontrar tu voluntad
en el cielo que me has permitido pisar hoy.

Dame hoy, como siempre me has dado
el mejor pan, y compártelo tú mi señor
con todos en la tierra, y si quieres hazme
herramienta de tu amor.

Perdona mi ignorancia, pues siempre he has perdonado
y pocas veces lo he reconocido
gracias por ser perdonado, en Jesús el Cristo
tu hijo y mi hermano amado.

Pon en mi corazón un sentimiento de amor
para perdonarme, para perdonar
a quienes ofendo y a aquellos
que me han ofendido
como tú me perdonas

Gracias por la tentación
por saber que no existe más en mi
pues es tu presencia sagrada
en todo acto a mi alrededor.

Gracias por estar en todos y en todo
y por sustituir al mal por el bien
la oscuridad por la luz
y haber sido siempre lo
único que existe.

Librame del mal de mi corazón
y de todo mal.

Amen.

Océanos de Concreto y Cristal

Océanos bastos de concreto y cristal
Con algunos pocos peces vermiformes
De diversos colores vestidos de púrpura
De oro, de plata, vestidos de humano

Líneas completas rellenas de vacío
Con gente dentro que no es más
Que protoplasma condensado en
Algo mas que nada.

Peceras llenas de dones y sonrisas
Aisladas de la cruel realidad por
Zombis, disfrazados de vecinos,
transeúntes
y quien sabe que más

Hijas

Deseos de juegos infantiles
Héroes de tiempos remotos
Luces en el cielo
Conociendo lo conocido
La aventura de la vida inicia cada día
En el alma
en tu alma,
en esa pura e incorruptible
única
y absoluta
que como cresta en el mar
es única pero parte del total

Hijos

Una canción deseo escribir
Quiero escribirla de mi puño y letra
Libertad deseo para tomar la pluma
Sin que otros incrusten sus ideas en mis sueños
Borrando lo escrito

Para iniciar de nuevo
La aventura de Cervantes
De Asturias
Del Quijote

Retazos de Dios

Retazos de Dios cortados en mil sonrisas infantiles robadas en mi cuentos soñados que no fueron escritos jamás

Vuelos felices que no se echaron andar.
\
/
\

Caminos que,
Con la huella, perdieron destino
Ríos que fueron bautizados como riachuelos, en la madrugada fría detrás de la vitrina de la frustración de volar con motor.

El Sur

Nobleza escondida en los bosques de la niñez clonada en el vientre de la hija del hombre.

Quijotes luchando contra molinos de viento

Donde el viento aún no sopla ni de norte a sur
Y el sur aún no ha nacido

Vacíos llenos de amor
Golpes llenos de dolor
Amigos sin condición

Vuelvan ya
Pedir perdón de que sirve cuando aun las entrañas sacas

Muerte pasajera
Muerte al fin

Hijos de la Hija del Hombre

Crías de mis entrañas
los clavos de la cruz
aún se oyen sonar

Cristo amado
En tu espalda golpeó aún
Y cuenta no me doy

Hijos de la hija del hombre
Perdonad a vuestro padre terrenal.

Lágrimas Hoy

Castillos grises color de piedra forjada
Recuerden a su rey

Alma mía no vagues mas por los desiertos de la incertidumbre devuelve mi paz a la noche primera

Recuerdos no vaguen mas por la lujuria de la monotonía pasajera
de la juventud aventurera

Lágrimas vengan hoy a mí, dejándome la sensación de paz

Ángeles del cielo
Orad por mí

Chamanes viertan sobre mí, hechizos impregnados con el rocío de la luna llena
Bañada con la eterna primavera

Musas de la antigua Grecia
Inspirad cánticos de amor que llenan la ausencia de la amada

Padre amado, Dios del Cielo y de cuanto existe
Dejame ver tu presencia en mí


Santo Cristo, Jesús el Nazareno
Bendito seas amado señor
Por la paz de mi alma en el infierno llamado tierra.

Pinceladas

Pinceladas de azul, en el ocaso del cielo primaveral
diviso desde el nirvana
donde mi paz se hace eterna
al elevar mi vuelo
y como ave de rapiña mis garras aún botan la sangre
de mi victima eterna
Yo

Quien Soy

De donde provienen mis sueños,
si no provienen de lo alto entonces de donde
Soy materia cósmica impregnada de la gracia divina de la creación de un ser de amor
Cristo que moras en mi revive

Recuerdos III

En la tribulación de los últimos tiempos, espero haber borrado el recuerdo de lo desconocido.

La confianza de haber amado a la desconocida será como nube mortal, que desaparece con los vientos del otro otoño.

Lagrimas, derramadas con el filo de la espada del Apocalipsis salen de mis ojos al compás de las gotas de lluvia del chaco boreal.

Añoranzas de lo desconocido resuenan en mi pecho,
como violines desafinados en mi oído, como si el ayer fuera el día que nunca sucedió.

Princesas Perdidas

Lunas perdidas en la distancia donde mis ojos terrenales no alcanzaron a las princesas de cuento que para mí, nunca nacieron

A las que vieron la luz, mi pasión alcanzo a matarlas, con un golpe de amor; sin inocencia, ni razón.

Caballeros templarios
de rostros olvidados,
justas infernales entre ángeles caídos, mi conciencia perdida y los recuerdos casi olvidados de las notas de un viejo jazz
juntos resuenan en mi mente,
como cigarras en mi tierra

Te extraño hoy, alma mía;
y ni siquiera se quien eres Años atrás el consuelo de saber que existes
Se borró de mí
más tu canto aun llena mi alma de esperanza perdida
en la noche
de mi muerte primera.

La nostalgia llena de placer a la certeza de ignorar desde entonces hasta hoy los gritos que salen de la razón

Y, ese entonces, inicio la última vez que saboree tus labios en mi ser.

Virgen Soy

Poeta soy
Del asfalto o de la nada
Sin embargo nadie me ha leído
Virgen soy

Madness Junio de 2004

Hoy junto a la nada
En medio de las voces perdidas
De los retoños de la naturaleza
Encuentro mi prisión voluntaria
Sentada frente a la orquesta
Del estéreo que prende
Percusión el ritmo acelerado
De mi colón transverso.

Prisionero de la nada
Amando la locura
Necesitando la paz
Loco estoy

Tal cual poeta perdido en la puta madre’
De la milésima esencia de la nada improductiva
Estoy …
Como dice la canción…
Ay, ay, ay, …

Como me duele el desamor
De mi pasajera ilusión

Que debo hoy
Para liberar la vida
De inocentes con rostro
Que oculto en las vísceras putrefactas
De mis entrañas

Ay, ay
Que me duele
La inconsiencia de mi ser
De la ausencia voluntaria
De Dios en mi vida

Ay, ay
Que me duele no ser
Lo que siempre fui
...


...

...


Otra vez

Madness.

Cuerpos sin Alma

Lienzos vírgenes de pintores muertos
Llantos sin lágrimas de ojos que jamás vieron la luz del sol
Muertes sin entierro
Crímenes funestos de sanadores de almas

Hijos sin pecar, sin nacer , sin ni tan siquiera soñar
Súplicas eternas en los castillos de la soledad
Niños inocentes de lindas sonrisas que asesine ayer

Manos sin cuerpo
Cuerpos sin alma
Asesinos sin patria
No nacidos llenos de amor

Abuelos sin prole
Cristos en el vientre del calvario
Que purgaron mis pecados
Crucificados con escarpelo

Muertes funestas
De madres inocentes
Deseos humanos
Abortos normales

Cangrejos

A los cangrejos,
A las tortugas que de sus conchas no se libran
Seré hermano de alguna o primo de un cangrejo
Que caminando hacía atrás quiere ver el mundo de frente, alejándose día a día de la realidad, evadiendo las locuras y verdades de la falsa existencia que tiene y pretende continuar,
Inteligente como un sapo, que sabe como croar, pero torpe como un delfín que nos sabe nadar

Sin Nombre

Vuelan las horas
de la espera nupcial
largas las hojas del maizal
que saciara el hambre
de un infante sin rostro

Sin rostro ni nombre
sin amor y cariño
sin pan ni café
sin patria ni gloria

Vuelan las hojas del árbol
que fallece tirado
en el estiércol inmundo
de tus ojos sin sal

Niños hermosos, vagos eternos
que caricias esconden
en su mundo sin pan

Entre buses y tú, entre humo y yo
se esconden los hijos del salvadoreño común
sin vara para corregir, sin amor que prodigar

Sin madre que consuele

sin padre que te ame
se cría el vago, el abandonado
y el olvidado
sin rostro ni nombre
si tu amistad y la mía
sin tu consuelo

Sin sol ni luna,
sin gobierno ni Patria
sin vida ni amor

esperándote a ti
como hijo de Dios

Mi Refugio

Llegue hoy a ese rincón
del color de ladrillo con olor a pasado
ese lugar que es mi refugio
mi templo de la soledad que cobija
sin temores sin complejos
esa cueva que de madriguera
me sirvió para mis juegos de infancia.

Ese lugar que guarda mis secretos,
mis mentiras, mis temores
pero que con mágica plenitud
llena mi ser de algo que no sé
si será nostalgia, pero me regala
algo,
luz,
calor,
silencio,
paz.

La luz del día
que me recuerda que vivo,
el calor de los brazos tuyos
el silencio en el bullicio de los niños,
la paz en el clamor de los muertos.

Ese rincón que conoce de mi vida
mucho más que yo,
que me vio chiquito, que me vio llorando
que me vio riendo,
ese lugar chiquito que tú me regalaste
con el sudor de tus sesos,
con el amor de tus voces
ese rincón chiquito
fue donde las hice mías
y me hicieron ellas.

Nueva Existencia

Hoy he creado vida
Si, dentro de mí,
Nueva y renovada
Soy dueño total de mi destino
Lo que Dios mi padre me ha regalado
Es hoy para mí
Por mí, en Jesús el Cristo
Quien en su verdadera enseñanza me amo
De manera especial
Hasta hoy y siempre
Que su recuerdo perdure en la humanidad
O hasta que Dios no exista.

Estar sin ti

Por mi cuerpo corren ríos de aguas turbulentas, donde la pasión no encuentra cabida, donde la lujuria no reposa un instante, donde la melancolía del nunca jamás permanece constante como la agonía de la muerte temprana del Mesías prometido.

Las afiladas notas del piano que me roba la tranquilidad, sonando melodías llenas de tristeza y pasión. Acumulándose momento a momento como éxtasis tardío en lo profundo del alma, creyendo que el cosmos como algo lejano, como parte separada del nirvana.

Los coros angelicales son nada mas una efímera tonada que se escucha a lo lejos en el éter estéril de la inmundicia, de la esencia de mi ser, condenado, a la muerte profunda, donde solo la oscuridad reina.

La tristeza en los ojos de los niños con rostros color del barro, la eterna tristeza, la penetrante desolación que se encuentra en la tragedia, invade mi cuerpo, mi corazón late despacio y fuerte soñando en los sueños que jamás serán.

Del firmamento brotan gotas de llanto, lagrimas universales de frustración y vergüenza, de melancolía absurda, de fe incompleta, por fin fe de infante, ciega, pero incapaz, tonta y sombría, fría consoladora del viento que desplaza las grises nubes del destierro.

Paso a paso llegan los druidas de su lejano exilio en el místico mundo del gran consolador, donde las aves reinan desde sus nidos llenos de pequeñas crías que se alimentan con el dolor del ser humano, cundido por la avaricia, la vergüenza y sobre todo la sin razón.

Llegan los hermanos mayores al rescate de lo que jamás fue perdido. La ultima rebelión en la casa de Melquisedec fue temprana, pero fue como todas.

Campanillas de Cristal

Repican las campanillas de cristal,
Con su tilín, tilín,
Anunciando la paz,
Cuando se escucha un estruendo que las hace gemir
En la desesperación de la vida terminar cuando se estrellan con el
Suelo de la realidad

Y las voces de consuelo, buscan en el amanecer de los sueños de infancia
Infancia inconclusa, infancia temible.

Cuanto te añoro infancia mía
Cuanto añoro el tiempo dejado atrás.

Pensando en Mis Raices

Hoy te siento presente
en la frente de mi ausencia
llena de impresiones
de alguien quien quiso ser

Más las estrellas siempre brillan
en la mente del cipote
que seguro que en esta
y en la otra
ese amigo, aunque sea
en la alborada
respondería

La amistad de un padre
aún en la distancia vale
más que mil doblones
que la cosecha perduré
de mangos tiernos,
y de jugosos limones

La tierra inmortal
llena de pasiones
logra la vida después
de empujones
que valen la pena llorar

La vida y la muerte
mis amigas de siempre
son solo recuerdos de bellas
lagunas de recuerdos
fecundos de ilusiones
de niño.

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